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Qué significa organizarse horizontalmente

La horizontalidad propone que las decisiones importantes no dependan de una autoridad distante, sino del diálogo entre quienes integran el grupo. Todas las personas pueden aportar y las responsabilidades se acuerdan de manera explícita.

Esto no significa ausencia de organización. Un conversatorio necesita coordinación, tiempos, tareas y acuerdos. La diferencia es que esas funciones están al servicio del encuentro y pueden distribuirse o revisarse según las necesidades del grupo.

  • Decisiones conversadas entre los integrantes.
  • Roles claros sin concentración innecesaria de protagonismo.
  • Responsabilidades adecuadas a las posibilidades de cada persona.
02

Autonomía con una base común

Cada grupo puede elegir su nombre, definir sus reglas de convivencia, establecer la frecuencia de reunión y decidir cómo registrar sus aprendizajes. Esa libertad permite responder a realidades, temas y disponibilidades diferentes.

Al mismo tiempo, formar parte de Demored supone cuidar principios compartidos: respeto mutuo, compromiso personal, escucha y orientación comunitaria. La autonomía funciona mejor cuando el propósito común es claro.

  • Modalidad y calendario definidos por el grupo.
  • Reglas sencillas conocidas por todos.
  • Revisión de acuerdos cuando la experiencia lo requiera.
03

Coordinar sin perder el sentido del encuentro

Coordinar es facilitar que la conversación suceda. Puede implicar convocar, ordenar intervenciones, recordar acuerdos o elaborar una síntesis, sin apropiarse de las ideas colectivas.

Distribuir estas tareas evita sobrecargas y fortalece la participación. También permite que el grupo continúe aunque cambien sus integrantes. La organización se vuelve sostenible cuando depende de acuerdos y prácticas compartidas, no de una sola persona.

  • Convocatoria y comunicación del encuentro.
  • Facilitación respetuosa de la conversación.
  • Registro fiel de preguntas, acuerdos y próximos pasos.